Brecha digital
Brecha digital es una expresión que hace referencia a la diferencia socioeconómica entre aquellas comunidades que tienen accesibilidad a Internet y aquellas que no, aunque tales desigualdades también se pueden referir a todas las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), como el computador personal, la telefonía móvil, la banda ancha y otros dispositivos. Como tal, la brecha digital se basa en diferencias previas al acceso a las tecnologías. Esté término también hace referencia a las diferencias que hay entre grupos según su capacidad para utilizar las TIC de forma eficaz, debido a los distintos niveles de alfabetización y capacidad tecnológica. También se utiliza en ocasiones para señalar las diferencias entre aquellos grupos que tienen acceso a contenidos digitales de calidad y aquellos que no. El término opuesto que se emplea con más frecuencia es el de inclusión digital y el de inclusión digital genuina Estrategias para disminuir la brecha digital.
Una manera de disminuir la brecha digital es implantar políticas de accesibilidad web, para que todas las personas, independientemente de sus limitaciones físicas o de las derivadas de su entorno puedan usar de forma satisfactoria Internet y la World Wide Web.
¿Qué está sucediendo?
Desafortunadamente en el contexto global, no todos tenemos acceso a la tecnología de manera equitativa. Todavía hay poblaciones en el mundo que no tienen acceso al teléfono, ni siquiera a los servicios básicos fundamentales como el agua y electricidad. Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el 2002 aproximadamente mil millones de personas carecían de agua potable. En cuestiones de penetración de Internet a nivel mundial, en 2006, países, como Canadá y Estados Unidos, tienen un 70% de penetración de Internet, Australia/Oceanía un 54% y Europa con un 39%. Mientras que en las regiones donde se encuentran países menos desarrollados, por ejemplo en Latinoamérica la penetración de Internet es del 16% y en África no llega ni al 5%. Lo anterior nos dice que las tecnologías asociadas al web e Internet están distribuidas de manera inequitativa, condición que se observa claramente entre los países desarrollados y los subdesarrollados.
Qué es la brecha digital La "brecha digital" (o digital divide en inglés) puede ser definida como la separación que existe entre las personas, comunidades, estados, países, etc. con respecto al acceso a las TIC y su uso. Las TIC incluyen las tecnologías de redes, telecomunicaciones e informática, (teléfono, televisión, radio, Internet, computadoras, etc.) que de manera directa o indirecta, influyen en nuestras actividades socioeconómicas, educativas y culturales. A pesar de que la brecha digital es generalmente expresada en términos tecnológicos, su alcance es un reflejo de la condición socioeconómica, y en particular de limitaciones y falta de infraestructura de telecomunicaciones e informática. Otros autores definen a la brecha digital como analfabetismo digital, el cual consiste en la escasa habilidad o competencia de algunas personas para manejar las computadoras, el Internet y las tecnologías en general.
La brecha digital es más bien el reflejo de una condición de desarrollo humano en donde los aspectos culturales y sociales trascienden a lo tecnológico.
EL SALVADOR Y LA BRECHA DIGITAL
Educación, sociedad informacional global y brecha digital.
Por otra parte, desde el punto de vista de la "sociedad de la información", que como se sabe, funciona como red, el acceso diferenciado significa, entre otras cosas, que un sector de la niñez y jóvenes de nuestras sociedades se encuentran vinculados a "la red", tanto en las escuelas como en sus hogares, mientras que otros, la mayoría, apenas sabe que existe, o no tiene acceso a ella. De esta manera, los y las jóvenes más empobrecidos son excluidos y desconectados de las oportunidades sociales.
Por esta vía nos encontramos y se suma a la problemática de la exclusión un nuevo factor: la llamada "brecha digital" como una de las manifestaciones más específicas de la exclusión social en la etapa actual de la sociedad informacional-global. La brecha en cuestión, según varios organismos, es mayor al interior de cada uno de los países de la región centroamericana, con respecto a los países más desarrollados.
Aparentemente la región latinoamericana se encuentra en un importante proceso de expansión que la coloca a este respecto en una buena posición en relación a las otras regiones del mundo y de la cual El Salvador ocupa el lugar número 53 en el ranking mundial de competitividad, de acuerdo con el "Reporte global de competitividad 2004-2005" publicado por el INCAE para el World Economic Forum
El problema es, de nuevo, el acceso segmentado o socialmente estratificado que reproduce, profundiza y amplía las asimetrías sociales ya existentes. Así lo indican Ocampo y Martín (2004) en su interesante trabajo sobre América Latina en la era global.
Otra fuente de preocupación es la enorme brecha digital interna, tanto social como productiva, que existe en la región y que en muchos aspectos es más amenazante que la brecha internacional. En efecto, aunque los costos de los servicios han tendido a bajar relativamente, siguen impidiendo el acceso a gran parte de la población.
La baja conectividad telefónica existente en los estratos de menores ingresos y la estructura de costos del servicio son factores que obstaculizan la participación activa en el Internet, tanto de los hogares pobres como de las pequeñas empresas. Los costos de adquirir equipos de computación (que rondan entre 600 y 1000 dólares, dependiendo de ciertas características en cuanto a calidad y programas) también son elevados para los hogares de menores recursos o las empresas más pequeñas y las microempresas".
Consecuentemente, hay que insistir, al plantearse caminos para la construcción de alternativas a la pobreza y la desigualdad o la exclusión social, en que si de lo que se trata es de acceso al conocimiento, a la información y a las tecnologías de la información que permiten el acceso a la red, la educación constituye inevitablemente uno de los principales factores que coadyuvarían a posibilitar la reducción de la vulnerabilidad de los países de la región centroamericana frente al proceso de globalización que, para unos sí y para otros no, es considerado como un elemento asociado a la dinámica de producción de la exclusión social.
Brecha digital es una expresión que hace referencia a la diferencia socioeconómica entre aquellas comunidades que tienen accesibilidad a Internet y aquellas que no, aunque tales desigualdades también se pueden referir a todas las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), como el computador personal, la telefonía móvil, la banda ancha y otros dispositivos. Como tal, la brecha digital se basa en diferencias previas al acceso a las tecnologías. Esté término también hace referencia a las diferencias que hay entre grupos según su capacidad para utilizar las TIC de forma eficaz, debido a los distintos niveles de alfabetización y capacidad tecnológica. También se utiliza en ocasiones para señalar las diferencias entre aquellos grupos que tienen acceso a contenidos digitales de calidad y aquellos que no. El término opuesto que se emplea con más frecuencia es el de inclusión digital y el de inclusión digital genuina Estrategias para disminuir la brecha digital.
Una manera de disminuir la brecha digital es implantar políticas de accesibilidad web, para que todas las personas, independientemente de sus limitaciones físicas o de las derivadas de su entorno puedan usar de forma satisfactoria Internet y la World Wide Web.
¿Qué está sucediendo?
Desafortunadamente en el contexto global, no todos tenemos acceso a la tecnología de manera equitativa. Todavía hay poblaciones en el mundo que no tienen acceso al teléfono, ni siquiera a los servicios básicos fundamentales como el agua y electricidad. Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el 2002 aproximadamente mil millones de personas carecían de agua potable. En cuestiones de penetración de Internet a nivel mundial, en 2006, países, como Canadá y Estados Unidos, tienen un 70% de penetración de Internet, Australia/Oceanía un 54% y Europa con un 39%. Mientras que en las regiones donde se encuentran países menos desarrollados, por ejemplo en Latinoamérica la penetración de Internet es del 16% y en África no llega ni al 5%. Lo anterior nos dice que las tecnologías asociadas al web e Internet están distribuidas de manera inequitativa, condición que se observa claramente entre los países desarrollados y los subdesarrollados.
Qué es la brecha digital La "brecha digital" (o digital divide en inglés) puede ser definida como la separación que existe entre las personas, comunidades, estados, países, etc. con respecto al acceso a las TIC y su uso. Las TIC incluyen las tecnologías de redes, telecomunicaciones e informática, (teléfono, televisión, radio, Internet, computadoras, etc.) que de manera directa o indirecta, influyen en nuestras actividades socioeconómicas, educativas y culturales. A pesar de que la brecha digital es generalmente expresada en términos tecnológicos, su alcance es un reflejo de la condición socioeconómica, y en particular de limitaciones y falta de infraestructura de telecomunicaciones e informática. Otros autores definen a la brecha digital como analfabetismo digital, el cual consiste en la escasa habilidad o competencia de algunas personas para manejar las computadoras, el Internet y las tecnologías en general.
La brecha digital es más bien el reflejo de una condición de desarrollo humano en donde los aspectos culturales y sociales trascienden a lo tecnológico.
EL SALVADOR Y LA BRECHA DIGITAL
Educación, sociedad informacional global y brecha digital.
Por otra parte, desde el punto de vista de la "sociedad de la información", que como se sabe, funciona como red, el acceso diferenciado significa, entre otras cosas, que un sector de la niñez y jóvenes de nuestras sociedades se encuentran vinculados a "la red", tanto en las escuelas como en sus hogares, mientras que otros, la mayoría, apenas sabe que existe, o no tiene acceso a ella. De esta manera, los y las jóvenes más empobrecidos son excluidos y desconectados de las oportunidades sociales.
Por esta vía nos encontramos y se suma a la problemática de la exclusión un nuevo factor: la llamada "brecha digital" como una de las manifestaciones más específicas de la exclusión social en la etapa actual de la sociedad informacional-global. La brecha en cuestión, según varios organismos, es mayor al interior de cada uno de los países de la región centroamericana, con respecto a los países más desarrollados.
Aparentemente la región latinoamericana se encuentra en un importante proceso de expansión que la coloca a este respecto en una buena posición en relación a las otras regiones del mundo y de la cual El Salvador ocupa el lugar número 53 en el ranking mundial de competitividad, de acuerdo con el "Reporte global de competitividad 2004-2005" publicado por el INCAE para el World Economic Forum
El problema es, de nuevo, el acceso segmentado o socialmente estratificado que reproduce, profundiza y amplía las asimetrías sociales ya existentes. Así lo indican Ocampo y Martín (2004) en su interesante trabajo sobre América Latina en la era global.
Otra fuente de preocupación es la enorme brecha digital interna, tanto social como productiva, que existe en la región y que en muchos aspectos es más amenazante que la brecha internacional. En efecto, aunque los costos de los servicios han tendido a bajar relativamente, siguen impidiendo el acceso a gran parte de la población.
La baja conectividad telefónica existente en los estratos de menores ingresos y la estructura de costos del servicio son factores que obstaculizan la participación activa en el Internet, tanto de los hogares pobres como de las pequeñas empresas. Los costos de adquirir equipos de computación (que rondan entre 600 y 1000 dólares, dependiendo de ciertas características en cuanto a calidad y programas) también son elevados para los hogares de menores recursos o las empresas más pequeñas y las microempresas".
Consecuentemente, hay que insistir, al plantearse caminos para la construcción de alternativas a la pobreza y la desigualdad o la exclusión social, en que si de lo que se trata es de acceso al conocimiento, a la información y a las tecnologías de la información que permiten el acceso a la red, la educación constituye inevitablemente uno de los principales factores que coadyuvarían a posibilitar la reducción de la vulnerabilidad de los países de la región centroamericana frente al proceso de globalización que, para unos sí y para otros no, es considerado como un elemento asociado a la dinámica de producción de la exclusión social.
No hay comentarios:
Publicar un comentario